300 hectáreas de terreno consumidas por el fuego en Casitagua
Donde antes había espesa vegetación ahora solo quedan cenizas. Son al menos 300 hectáreas de terreno destruidas por el incendio forestal en el cerro Casitagua, en la parroquia Pomasqui, ubicado al nororiente de Quito.
El efecto de las llamas se visibiliza en las áreas afectadas por el incendio que empezó el pasado 17 de septiembre y es uno de los más fuertes registrados en la capital en las últimas semanas.
El Cuerpo de Bomberos de Quito se desplegó desde el primer día de la emergencia para apagar las llamas. A estas tareas se unieron la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y otras instituciones. Helicópteros realizaron descargas de agua desde el aire para evitar que las llamas se propaguen a las zonas pobladas de Pomasqui.
Pese a estas intensas labores, los daños en las laderas del cerro son evidentes. La vegetación desapareció y el tiempo de recuperación de estas áreas es incalculable.
El origen del incendio todavía no se ha determinado. El alcalde de Quito, Pabel Muñoz, reveló que pidió a la Fiscalía y a la Policía que revise los videos de la zona para esclarecer el hecho.
Según Muñoz, hay alertas de moradores sobre supuestas actividades que originan incendios. La sanción por originar esta emergencia puede superar los 36 mil dólares.
El Municipio ha realizado 11 denuncias por quema de desechos que han originado incendios. Los procesos legales continúan.