El Gallito de la Catedral en la Plaza... y en El Metro
Si alguna vez camina por la Plaza Grande, donde está el Palacio de Gobierno del presi Daniel Noboa, alce la vista y observe las cúpulas de la Catedral Metropolitana. Ahí en lo alto de una de ellas está la escultura de hierro del Gallito de la Catedral.
Los quiteños más grandes seguramente escucharon, cuando eran niños, de la legendaria leyenda del Gallito. Pero no se trata solo de pasado. Es presente. El Metro de Quito lo convirtió en su personaje ícono.
Fíjese bien cuando entre en las estaciones. Ahí, en las pancartas o en los estantes está la imagen del Gallito de la Catedral junto a consejos para el buen uso de esos lugares. También acompaña los mensajes de la Cultura Metro.
El Gallito de la Catedral llegó a la capital en el siglo XV. También ahí se forjó una leyenda. Resulta que Don Ramón Ayala era un personaje bohemio, que se dedicaba a beber por las noches sin importarle el que dirán de la gente.
Cada vez que pasaba por la Plaza, desafiaba al Gallo para que bajara y lo insultaba. Cuenta la leyenda que, en una ocasión, sintió que una espuela le lastimaba las piernas. El Gallito le hizo prometer que no tomaría más mistelas.
¿Es real el hecho? Cuenta la leyenda, que los amigos de Don Ramón le jugaron una broma. Después, no se supo más de él.
Pero la figura del Gallito es real. Alce la vista a la cúpula para apreciarlo. También puede tomarse fotos con su figura en las estaciones de El Metro, el sistema de transporte más moderno de la capital.