¿Hasta cuándo Padre Almeida? Hasta la vuelta señor
Cuenta la leyenda que al fraile Manuel de Almeida, de la orden franciscana, le gustaba la vida bohemia, con juerga, noches y damiselas.
En su ímpetu por disfrutar de los placeres que le otorgaba esa vida, se escapaba con otros frailes por las noches. El padre Almeida trepaba el muro de San Diego hasta acudir a una vivienda, donde había música, diversión y otros placeres detrás de un biombo.
Una cosa es una salidita nocturna, pero el padre Almeida parecía dispuesto a escaparse siempre por las noches, algo que puso en alerta a los superiores que elevaron los muros del convento.
El padre Almeida, astuto como era, decidió trepar por la imagen de un cristo crucificado para llegar a la ventana y así lograr escaparse. Una de las noches se disponía a emprender su huida, cuando escucho: ¿hasta cuándo Padre Almeida?
No tuvo más respuesta que decir: "hasta la vuelta señor". La escena se repetía todas las noches. ¿Hasta cuando Padre Almeida? Hasta la vuelta señor.
En una de esas madrugadas, el Padre Almeida regresaba ya con algunas copas encima y vio un cortejo fúnebre por la ruta. Se acercó al ataud y vio su propio cuerpo, algo que le produjo un impacto tremendo.
Cuando regresó, ya no escuchó la pregunta, ni la respuesta y volvió al camino del bien.