La Bella Aurora, una leyenda de horror y tragedia en Quito
La leyenda de la Bella Aurora es la más trágica y horrenda de Quito. Bella Aurora, como lo dice su nombre tenía una impetuosa hermosura, pero las pesadillas la atormentaban en sus descansos. La cura de los espantos no funcionaba.
Un día, para dejar atrás sus angustias y distraerse, sus padres la llevaron a la Plaza Independencia para ver una corrida de toros. Un toro robusto apareció y se quedó mirando fijamente a Bella Aurora.
Tal fue la impresión que la joven se desmayó y sus padres la llevaron inmediatamente a la casa 1028, en el centro histórico de Quito. Aturdido, el toro la buscó entre los espectadores. Al no encontrarla, rompió la barrera y salió furibundo a la casa 1028.
Nada pudo hacer Bella Aurora. El toro la embistió. Sus padres la hallaron en un charco de sangre. La tragedia llegó a casa. Sus padres se fueron de la ciudad y nunca se supo más de ellos. El toro también desapareció.
En pleno siglo XXI esta leyenda es una de las más misteriosas y trágicas que persisten en la historia de Quito, la carita de Dios.